¿Y si tu idea no fuera el problema?
A veces no falta creatividad, sino el contexto adecuado
Hola, soy Juan.
Mi visión es compartir contigo pensamientos que no me puedo quitar de la cabeza y que creo que todo el mundo debería de conocer. Lo que me funciona a mí también te puede funcionar a ti 🫡
¿Cuántas ideas habrás descartado en tu vida porque no te parecían lo bastante buenas?
Tal vez eran simples, poco ambiciosas o no brillaban a primera vista.
Tal vez eras tú quien no se sentía a la altura para desarrollarlas.
Es fácil subestimar lo que pensamos cuando no estamos “en nuestro mejor momento”.
Algún pianista dijo una vez: Mozart no es difícil. Mozart es fácil o imposible.
Similar a las relaciones (como las ideas): o fluyen naturalmente, o parece que nada puede salvarlas.
Pero quizá la dificultad no está en la idea misma, sino en cómo y dónde tratamos de hacerla florecer.
El poder del contexto
Hay una historia chula detrás del Preludio en mi menor de Chopin.
Una pieza construida sobre una idea mínima, casi infantil: dos notas.
Solo dos. (Te invito a que lo escuches)
Pero lo que hace que esa melodía se convierta en una obra maestra no es la idea en sí, sino el acompañamiento de la mano izquierda.
El contexto que le da vida, color, dirección.
Podemos imaginar a Chopin como ese empresario que, ante una propuesta modesta, decide apostar por ella.
No porque brille desde el inicio, sino porque tiene la visión adecuada.
Confía en que, con el entorno correcto, algo valioso emergerá.
¿Y si no es la idea, sino dónde la pones?
Muchos nos sentimos, en ocasiones, “gente del montón”.
Sin grandes talentos, sin genio especial.
Pero incluso el reloj roto da la hora correcta dos veces al día.
No siempre estamos inspirados. No siempre nos sentimos preparados.
Sin embargo, eso no invalida lo que traemos a la mesa.
Algunas ideas no despegan no porque les falte valor, sino porque intentamos que vuelen en un clima que no les es favorable.
- En un entorno que desconfía o ridiculiza.
- En un equipo que no sabe acompañar.
- En una mente propia que aún no ha aprendido a respetarse del todo.
El talento puede nacer del silencio. Pero también necesita ecos.
¿Qué estás haciendo con tus ideas?
Tal vez no hace falta que sean brillantes.
Tal vez solo necesitan el entorno, la estructura o el acompañamiento que les permita expandirse.
¿Y si el problema no es que tus ideas sean malas, sino que no les estás dando una oportunidad real?
No lo sabrás hasta que las pongas en el lugar adecuado.
Hasta que formes equipo con quienes suman.
Muchas veces lo que falta es observar el desarrollo de muchas otras ideas de otros que resultaron exitosas.
Solo para construir esa capacidad de tener "visión" para las tuyas propias.
Ya voy a cerrar con una frase más que me hace gracia y vale para casi cualquier contexto:
No es la flecha, es el indio
No es la idea, la idea siempre vale 0.
Es su desarrollo: el contexto, quién lo desarrolla y la forma de ejecutar.
Hazme el favor y mándaselo a alguien que sabes que le hace falta:
Nos leemos en 7 días con más. Pasa buena semana.
Un fuerte abrazo.
