Recuerda que eres mortal
No hay subtítulo, lo de hoy es reflexión: Recuerda que eres mortal y esto también pasará.
Esto que tienes entre manos es para que lo leas con detenimiento.
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Empezamos.
Dentro de los 1000 sesgos que tergiversan nuestro pensamiento, existen la falsas sensaciones de infinitud y del yo-centrismo.
Es curioso como el motor empírico funciona tan bien para algunas cosas y tan mal para otras.
Cuando tenemos un historial de un millón de momentos que efectivamente pasaron de largo. Se disiparon en la niebla que persigue el momento presente.
Observamos cada uno de ellos y aun así, tontos de nosotros, pensamos que este preciso momento tendrá un destino diferente y será más duradero.
Este es el bueno, este durará para siempre.
Aquí me permito sonreír. Continuo.
Como cualquier otro, se suma al montón del recuerdo y luego al del olvido.
El ciclo vuelve a empezar.
Reconozco que es algo que me obsesiona.
Lo intrascendente que es todo y a la vez lo real y robusto que parece.
Tan frágil en realidad que solo hace falta un poco de tiempo para derribarlo y deshacerlo.
Se convierte en nada.
En mi cabeza a menudo resuena: Recuerda que esto también pasará.
Recuerda que ni lo bueno es tan bueno ni lo malo tan malo.
Las opciones se limitan tanto que solo queda una posible opción válida delate de nosotros:
Aprovecha lo que puedas antes de que no haya nada.
Solo si en tu conciencia brilla la idea de que todo es limitado, de que nada sobrevive al tiempo, se es capaz de relativizar lo malo y aprovechar hasta el último resquicio de positivismo.
Solo si comprendes hasta lo mas hondo que la fama se deshace, lo logrado se oxida e incluso el sufrimiento se borra.
Solo entonces se dispone realmente de las herramientas para enfocar una vida plena.
Esas mismas herramientas se acaban adquiriendo más tarde o más temprano.
Como si su comprensión fuera la salida de un laberinto. Puedes llegar antes o después.
O no llegar.
Condenado entonces a no entender de que va la película.
Recuerda que eres mortal.
Y es que es esa misma idea la que disuelve el ego.
Cuando las cosas te están yendo mal, no van tan mal como tú te crees.
Y cuando te están yendo bien, ai amigo mío, espero que estés preparado para afrontar el cambio de tendencia.
Más duro cuanto mejor y más duradero fuera el anterior ciclo de ascenso.
Dentro de esas etapas positivas ten bien claro lo siguiente.
Cuanto más duradero más fácil es que se te olvide lo importante: recuerda que eres mortal.
Y si eso se te ha olvidado cuando estás en la cima de uno de esos ciclos ascendentes... en fin.
Hay muchos ejemplo de olvidadizos ingenuos que nunca llegaron al siguiente ciclo.
Recuerda que esto también pasará.
El reloj no tiene jefe, el reloj no te respeta ni a ti ni a mi.
No se va a detener por muy fuerte que te rías.
Es la parte mala.
La parte buena es que tampoco se detiene por muy fuerte que llores.
Dentro de un de esos ciclos descendentes es cuando más importante es tenerlo claro una vez más:
Recuerda que esto también pasará.
Teniendo esa idea clara existe otro beneficio extra.
También los miedos desaparecen dejando un camino claro.
El propósito dibuja una hoja de ruta (O el propio descubrimiento de este podría ser ese propósito)
Y no merece la pena esperar. Volviendo a lo de antes, una espera por no tendría sentido.
Si todo es tan breve, una espera podría enfriar demasiado el café.
Y el café frio cuando afuera llueve no sabe para nada igual que el recién hecho.
Todo el mundo tiene en la cabeza ese algo.
Y sabiendo lo mortal que eres y el poquito tiempo que tienes... bébete el café.
Con esto cierro lo de hoy que fue un poco distinto.
Sigo en mi línea de escribir lo que me salga. Recuerda que existe el buzón de quejas, siéntete libre de usarlo.
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Nos leemos la semana que viene.
Un fuerte abrazo.
