No es lo que dices. Es lo que el otro escucha.
El modelo de los 4 lados.
Hola, soy Juan. Mi visión es compartir contigo pensamientos que no me puedo quitar de la cabeza y que creo que todo el mundo debería de conocer. Lo que me funciona a mí también te puede funcionar a ti 🫡
¿Alguna vez has terminado en una discusión que no sabes ni cómo empezó?
La semana pasada, en la oficina, le dije a un compañero:
"¿Vas a terminar tal tarea hoy?"
Para mí, era una simple pregunta. Pero su reacción fue inmediata: frunció el ceño, soltó un "¿Me estás presionando o qué?" y el ambiente se tensó en segundos.
¿Qué pasó? ¿Cómo una frase tan inocente puede encender un conflicto?
Ahora entiendo porque tantas veces que me han hecho la misma pregunta lo han acompañado de un "no te estoy metiendo prisa eh".
La respuesta es mucho más profunda de lo que parece.
Me explico:
Entre lo que tienes en tu cabeza, lo que finalmente sale por tu boca y lo que tu interlocutor entiende hay una distancia mucho más grande de lo que solemos creer.
Piensas una cosa.
Dices otra (condicionada por tus palabras, tu tono, tu lenguaje no verbal).
El otro interpreta una tercera cosa, desde sus filtros, miedos, sesgos, expectativas...
Así, sin que nadie quiera hacerlo mal, nacen los malentendidos que desgastan relaciones, equipos y oportunidades.
Un buen libro sobre esto es 'La comunicación no violenta: Un lenguaje de vida' de Marshall Rosenberg.
Volviendo al tema.
¿Y si te dijera que cada vez que hablas, en realidad estás enviando cuatro mensajes diferentes a la vez?
Y que la mayoría de las veces, tú y tu interlocutor ni siquiera están enfocándose en el mismo mensaje...
El modelo de los 4 lados
El psicólogo alemán Friedemann Schulz von Thun lo explicó de forma brillante:
Cada vez que hablamos, nuestro mensaje tiene cuatro caras simultáneas:
1. Contenido (Sachinhalt):
→ ¿Qué información objetiva estoy transmitiendo?
Ejemplo: "El semáforo está en rojo."
2. Autorrevelación (Selbstoffenbarung):
→ ¿Qué estoy revelando sobre mí mismo al decirlo? (sentimientos, valores, actitudes)
Ejemplo: "Estoy nervioso porque quiero llegar a tiempo."
3. Relación (Beziehungshinweis):
→ ¿Qué estoy diciendo sobre nuestra relación? (respeto, desprecio, afecto...)
Ejemplo: "Confío en que me escuches y actúes."
4. Llamado o apelación (Appell):
→ ¿Qué quiero que el otro haga, piense o sienta?
Ejemplo: "¡Frena!"
Otro ejemplo.
Cuando dices algo tan sencillo como “Hay platos sucios en el fregadero”, estás diciendo mucho más que una simple observación.
Por un lado, transmites un contenido: hay platos sucios, un hecho objetivo.
Al mismo tiempo, revelas algo de ti mismo (autorrevelación): quizá estás molesto por el desorden o te sientes agobiado.
También estás transmitiendo algo sobre tu relación con la otra persona: tal vez, sin quererlo, suena a reproche o a juicio sobre su comportamiento.
Y finalmente, estás lanzando una apelación: quieres que alguien haga algo, probablemente que lave los platos.
Aplicación en el mundo real
El problema es que muchas veces la gente se queda con 1 solo lado, o con 2 o 3. Justo con los que tú no querías.
Y muchas veces se quedan con el peor lado directamente.
Por ejemplo, cuando tú crees que simplemente estás compartiendo un dato, pero el otro escucha un reproche sobre su responsabilidad.
O cuando quieres pedir ayuda de forma sutil, pero el otro interpreta que te estás quejando o criticando.
El malentendido no nace de lo que se dijo, sino de qué lado del mensaje estaba más cargado para ti y cuál fue el que el otro captó con más fuerza.
Esto aplica a toda comunicación. Ya sea en el trabajo o en la vida personal. Todo el rato.
Y puede parecer un poco estresante andar todo el rato con la guardia alta.
Pensando si estas transmitiendo lo que quieres o si tu interlocutor lo está pillando bien.
De hecho lo es si lo planteas así.
Yo creo que no se trata de analizar cada palabra como si fueras un robot.
Solo mantente curioso.
Observa cómo, detrás de una frase aparentemente simple, puede latir un mundo de significados.
A mi me sirve mucho para tener ese punto de empatía táctica que muchas veces me falta.
Y para hacer análisis post mortem de porque una situación del todo normal acaba convirtiéndose en la Franja de Gaza.
Recuerda, la comunicación no es lo que dices. Es lo que el otro entiende.
Esto es todo lo que traigo.
Hazme el favor y mándaselo a alguien que sabes que le hace falta esto:
Nos vemos el viernes que viene con más movidas. Pasa buena semana.
Un fuerte abrazo.
