La enfermedad de la productividad
"No pierdas ni un segundo de tu día!!!"
Hace unos años conocí a un chaval muy interesante.
Una persona aparentemente diferente a lo común. Lo cual me despertó aun más curiosidad. Tenia una forma de pensar diferente a la mía, pero diferente a la mayoría de gente a su vez.
Te lo cuento.
Destacaba que era un tío muy tranquilo, le gusta leer libros de fantasía y sobre todo cocinar. Estábamos en clase y él estaba mirando recetas en el móvil para ver que se hacia de comer.
Cocinaba muy bien. Y no lo digo porque me hayas invitado a comer el cabrón, subía fotos a Instagram de lo que iba cocinando y tenia todo muy buena pinta. Ya se sabe, comemos por los ojos.
Un tío singular lo mires por donde lo mires. Pero no escribo sobre él por nada de lo anterior.
Yo estaba en una de mis temporadas mas inconformistas, lleno de ambición y ganas de crecer.
Chocamos instantáneamente cuando hablamos de lo que queríamos hacer en el futuro. Estábamos en la universidad y yo le contaba como quería fundar empresas y tratar de hacer cosas grandes.
El me decía que quería encontrar un buen trabajo en el que estuviera cómodo, trabajar lo justo y vivir bien.
En fin, yo no entendía como alguien podía tener esa mentalidad.
Lo diferente a a la mayoría de gente es, que a diferencia del resto, el si tenia claro lo que quería y había pensado en ello.
Con decirte que el tío cogía menos asignaturas de las que tocaban para cada cuatrimestre para tomárselo con calma te lo digo todo. Vaya personaje.
Que bien me cae y que majo es. Una buena persona, que es lo más importante. A día de hoy todavía tengo algo de contacto con él.
El caso.
Unos años después he entendido perfectamente su enfoque y ya sé porque estaba mucho más en lo cierto de lo que yo pensaba.
Te lo voy a explicar con la fabula del pescador y el empresario, es muy típica pero creo que expone muy bien lo que quiero destacar.
Te la resumo. Atiende:
Un empresario descansaba en una playa cuando vio a un pescador. El empresario quedó impresionado con la cantidad de peces que el pescador sacaba de su bote y le preguntó:
+ ¿Cuánto tiempo te ha llevado sacar tantos peces?
El pescador respondió:
- Bah, solo un rato.
+ Y porque no se queda más rato y saca más.
- Esto es suficiente para alimentar a mi familia.
+ ¿Y a qué se dedica usted el resto del día?
- Me levanto temprano, pesco un par de horas y regreso a cada, juego con mis hijos, duermo la siesta con mi mujer y me reúno con mis amigos en el bar del pueblo.
+ Si pescase usted más en un tiempo podría comprarse un barco más grande, pescaría usted más, podría comprar más barcos y crear su propia empresa. Una fabrica de conservas con su red de distribución, etc etc.
- ¿Y después de eso?
+ Después seria usted rico.
- ¿Y después de eso?
+ Después se podría usted jubilar, volver al pueblo de pescadores, pescar un par de horas, jugar con sus nietos y pasar tiempo con su mujer y sus amigos.
- ¿Pero no es eso lo que estoy haciendo ya?
La moraleja se explica sola. Muy probablemente ya conozcas esta historia pero siempre está bien recordarla.
Hoy en día, cada vez más, la gente joven está envenenada con un ansia de ganar dinero tremenda.
Como si el dinero fuera el objetivo, no una herramienta. Del dinero ya hablaremos en otra ocasión que tiene mucha tela que cortar.
Esta gente joven está obsesionada con ser ultra PRODUCTIVOS. Cada minuto de su día está asignado a tareas.
Les pone cachondos la idea de crear una empresa o comprar una criptomoneda nueva y hacer un x50. Ganar mucha pasta y conducir deportivos en Dubai.
Entiendo muy bien a esta gente, yo estuve ahí.
El problema de esta mentalidad es que vives estresado. No disfrutas nada de tu día ni de lo que vas consiguiendo, más que cuando sientes que estás más cerca de ese objetivo super idealizado.
Buscando la meta te perdiste el camino.
Mi colega el de la uni entendía muy bien que ese rollo 100% productivo no merece la pena.
Yo me di cuenta por mi mismo al final. Ahora creo, como con la gran mayoría de cosas, que la virtud está en el termino medio.
Tener ganas de crecer, trabajar y hacer cosas nuevas es MUY positivo. Pero hay que dejar también tiempo al disfrute, a descubrir que te gusta y gozártelo.
En esta vida hay tiempo para todo.
Que hay más poético que un entrecot cocinado al punto sobre brasas, lo cortas y sale el jugo. Food porn.
Cuanto dinero pagarías por salir un día a pescar con tu hijo.
Un buen libro, una buena película, un buen viaje lleno de experiencias nuevas, las vistas de un mirador acompañado por la chica de la que estas enamorado.
Cosas que no tienen precio.
Disfruta de los días. Se pasan y no vuelven. Hay cosas que se hacen a los 20 que a los 30 ya no se pueden hacer. La vida son etapas y cada una tiene sus cosas.
No te pases 10 años trabajando 16 horas diarias para disfrutar después porque hay cosas que te habrás perdido.
Cuidado con lo que sacrificas no te vayas a pasar toda la vida persiguiendo la hoya de oro al final del arco iris.
Tampoco te olvides de trabajar en ti y en la persona que te quieres convertir. Si tienes un sueño es fundamental que vayas a por él, pero con sensatez.
Supongo que ya lo has pillado. Reflexiona bien en que empleas tu tiempo!
Por si no sabes lo que es. El coste de oportunidad en palabras de hablar por casa es básicamente las oportunidades que pierdes por hacer otra cosa.
¿Qué coste de oportunidad tiene cada decisión que tomas?
Lo que dejas de hacer, emprender, disfrutar, la gente que dejas de conocer por quedarte en casa, los sitios a los que no vas, etc.
Con esto ya me callo la boca. Que no te quiero tener aquí toda la tarde.
Y relájate un poco hombre que no llegas tarde a ningún lado.
Tómate la vida con calma y asegúrate de disfrutar cada día.
Y disfruta el fin de semana, nos vemos la semana que viene.
Un fuerte abrazo.
1 Oportunidad.
