Igual que caminar por el desierto...
La parte dura de ir tras cosas que merecen la pena.
Hola, soy Juan. Mi visión aquí es compartir contigo pensamientos que no me puedo quitar de la cabeza y que creo que todo el mundo debería de conocer. Lo que me funciona a mi también te puede funcionar a ti 🫡
Si has llegado aquí desde algún sitio que no es tu bandeja de entrada:
Seguro que te suena la historia de JK Rolling con Harry Potter.
Todos sus rechazos por parte de las editoriales y sus problemas económicos.
Seguro que también conoces la historia de Amazon y Jeff Bezos.
Empezó en un garaje con una tienda de libros y operó perdiendo dinero durante muchos años.
Te sonará el viaje de los hermanos Wright. Años de pruebas fallidas, dudas e incredulidad de los demás hasta que lograron volar.
Igual también conoces la historia de los dos alpinistas que coronaron por primera vez el Mont Blanc en 1786 (4800m).
La historia de Van Gogh que no vendió casi ningún cuadro durante su vida.
Hay mil historias más.
Son ejemplos de meritocracia, si. También son ejemplos claros del sesgo del superviviente.
Este sesgo consiste en solo pensar en las personas que superaron con éxito un proceso. Obviando a las que no lo hicieron.
Habrá por ahí miles de autores y pintores anónimos, alpinistas muertos en el Mont Blanc, emprendedores con empresas en quiebra, ...
Tampoco me quiero meter por ahí hoy.
Hoy quiero hacer zoom sobre esta clase de procesos por los que la gente pasa cuando se marca objetivos ambiciosos.
Bajándolo al mundo real, no solo hablo de alpinistas o artistas, que también.
Hablo de opositores, deportistas profesionales, actores, traders o inversores, ... incluso estudiantes.
Por supuesto, un ejemplo paradigmático, los emprendedores.
Es más común de lo que parece ver gente con grandes metas a largo plazo.
Persiguiendo cosas que realmente merecen la pena.
Porque, y aquí voy a hacer un paréntesis, cualquier cosa que merezca la pena en esta vida lleva trabajo.
Por naturaleza las cosas que realmente merecen la pena son difíciles de conseguir. Y muchas veces no hay camino claro o definido hacia ellas.
Precisamente por eso merecen la pena, por que no las puede conseguir cualquiera.
Aparte, no se puede construir un propósito alrededor de una cosa fácil.
Cierro paréntesis.
El camino hacia estas metas a largo plazo suele tener unas fases muchas veces claras:
- Inspiración inicial: motivación.
- Aprendizaje y preparación: defines la estrategia, avanzas rápido.
- Choque con la realidad: te das cuenta de que el camino es más difícil de lo que parecía.
- El desierto: estancamiento y dudas.
- Pequeñas victorias y señales de progreso.
- Segundo desierto: estancamiento, dudas y prueba final.
- Meta alcanzada.
Algunas veces estas fases pueden ser cíclicas respecto a submetas dentro del mismo gran objetivo.
Como te decía, quiero hacer zoom en las fases de desierto.
Son las fases que más se suelen alargar. Las fases que van a intentar hacer que te rindas.
Son fases de desierto porque literalmente harán que te sientas como caminando por el desierto.
Solo, sin mapa y mires para donde mires solo ves arena.
Por más que trabajas, entrenas, pruebas diferentes cosas... no siente progreso real, no hay resultados.
Si has intentado o estas intentado alcanzar objetivos valiosos empatizarás con estas palabras.
Pierdes de vista los objetivos y la dirección clara que tenias antes se difumina.
El segundo mayor error que puedes cometer en esta fase es olvidarte del progreso ya conseguido.
Si no valoras ese camino ya superado, sentir que avanzas se convertirá en una jaula de oro. Una adicción.
Y dentro de este desierto, sintiendo que caminas en círculos, te sumes en una espiral negativa.
Son momentos complicados.
Empiezas a pensar que quizás, después de ese desierto no haya oasis.
Obviamente, el mayor error que puedes cometer es rendirte claro.
Aun ya conociendo como funciona el proceso, te vas a encontrar estas etapas igual.
Tienes que tener claro que la rueda va a terminar girando si sigues empujando. Porque si no lo tienes claro tu ya vamos mal.
Si es necesario, para un momento y dedica algo de tiempo a la reflexión.
Aprecia el progreso realizado, redefine estrategia y ajusta expectativas.
Esto no es una newsletter de motivación ni nada así.
Te podría poner un par de frases inspiradoras y cerrar bien. Pero no será el caso de hoy.
Solo lo he escrito porque todo el mundo (que haga cosas que merezcan la pena) tendrá que cruzar desiertos.
Te puede ser de utilidad saber que tienen final, que todo el mundo pasa por ellos y que existen estrategias para lidiar con estos momentos.
Y porque yo mismo he pasado y pasaré por varios, dejar constancia de esto siempre viene bien.
Esto es todo por hoy.
Hazme el favor y mándaselo a alguien que sabes que le hace falta esto:
Espero que lo consideres de utilidad.
Como siempre, pasa buen fin de semana. Y sigue empujando que pronto encontrarás el oasis.
Un fuerte abrazo.
