Fallar rápido
3 meses perdidos mejor que 3 años y 3 años mejor que 30.
Hola, soy Juan.
Mi visión es compartir contigo pensamientos que no me puedo quitar de la cabeza y que creo que todo el mundo debería de conocer. Lo que me funciona a mí también te puede funcionar a ti 🫡
Hay ideas que parecen diseñadas solo para emprendedores, pero en realidad son mapas para cualquiera que busque entender cómo moverse por la vida.
Hoy quiero hablarte de la filosofía de fallar rápido.
En el mundo startup significa algo sencillo: si tu producto no sirve, mejor que lo descubras cuanto antes.
Así podrás ajustar, pivotar, rehacer.
Pero esta idea, llevada al terreno personal, se vuelve aún más poderosa.
Porque lo más caro no es fallar. Lo más caro es fallar lento.
Caro a nivel de tiempo, que es el recurso más limitado que tenemos.
Origen y trasfondo
Fail fast nació en Silicon Valley, pero podría haberlo firmado un estoico.
Aprende del error. Pero hazlo rápido, porque el tiempo es lo único que no se recupera.
Karl Popper lo formuló como lógica: falsar hipótesis para acercarse a la verdad.
Nietzsche lo vivió como biografía: romper lo que no eres para convertirte en quien eres.
Ambos coinciden en lo mismo: ensayo, error, reajuste.
Y si vas a fallar (porque vas a fallar, somos humanos y todo el mundo comete errores) más vale que sea pronto.
Fallar rápido es clave porque...
Te devuelve tiempo: Cada año en una relación tibia, un trabajo que agota o un proyecto que no avanza es un año que no vuelve y que dejas de disfrutar en el sitio correcto.
Reduce la niebla: Cada fallo aclara lo que no eres, lo que no quieres, lo que no va contigo.
Evita la trampa de la inercia: Lo peligroso no es fallar, es acomodarse en un fallo crónico porque "bueno, tampoco está tan mal"
Y acuérdate de esto, no hacer nada también es una decisión.
¿Y si todo falla a la vez?
A veces pasa, si lo llevamos al terreno de la vida.
Que no es un fallo, sino una cascada.
Te despiden, te dejan, se rompe algo dentro.
Y da miedo. Porque ahí estás sobreviviendo.
Aunque cuando todo se soluciona lo terminas viendo como un aprendizaje, cuando estás envuelto en la tormenta no se ve como tal.
Pero incluso ahí, si consigues mirar con distancia, hay algo que se revela:
Si todo se derrumbó, tal vez nada de eso era la base correcta.
Fallar rápido no siempre significa levantarte rápido.
A veces significa permitirte caer del todo para no seguir sosteniendo lo insostenible.
Al final, después de todo, vuelves con todo por hacer.
En este caso tan extremo, lo que te queda por delante es un folio en blanco.
Puedes dibujar lo que quieras sin enfrentar la fricción del cambio. Siendo muy positivos puedes verlo como una oportunidad.
De alguna forma te ves forzado a tomar el control.
Imagina que supieras con certeza que para dar con la tecla vas a fallar 10 veces.
No 9 ni 11, 10.
¿Con qué velocidad te gustaría fallar? ¿No correrías hacia esos fracasos lo más rápido posible?
Ese es el juego. Falla rápido. Acelera el proceso.
Fallar no es opcional.
Fallar rápido algunas veces si lo es, otras no.
Lo que es cierto es que es una suerte hacerlo lo más rápido posible.
Como forma de respeto por tu propio tiempo, por tu deseo de vivir bien y por tu capacidad de aprender.
3 meses perdidos mejor que 3 años y 3 años mejor que 30.
No hay nada peor que equivocarte y quedarte atrapado en el error toda una vida.
Hazme el favor y mándaselo a alguien que sabes que le hace falta:
Nos vemos la semana que viene con más ideas que merecen circular.
Un fuerte abrazo.

Pareciera que has escrito sobre mis 2 últimos años. Yo, sin saberlo me he levantado despacio, rompiendo lo que no quiero ser, intentando ser quien quiero ser. He tenido la oportunidad de empezar de cero, folio en blanco, pero con la experiencia del fracaso detrás y no me permito fallar despacio, voy a toda mecha y priorizando mi bienestar emocional.
Gracias por haberlo expresado por mi, me lo guardo para volver a leerlo de aquí a 3 meses.