Al principio siempre dices SI, luego siempre dices NO
¿Cuándo decir SI?¿Cuándo decir NO?
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Empezamos.
Te invitan a una cena en la que apenas conoces a nadie ¿Sí o no?
Te proponen mudarte a una nueva ciudad por un trabajo mejor remunerado ¿Sí o no?
Recibes una oferta para asistir a un taller exclusivo que podría enriquecer tus habilidades ¿Sí o no?
Te ofrecen un puesto de liderazgo en un equipo nuevo que puede ser desafiante ¿Sí o no?
Te ofrecen un proyecto que podría ser muy lucrativo ¿Sí o no?
Recibes una oportunidad para dar una charla en un evento ¿Sí o no?
Bueno, basta ya.
Muchas veces este tipo de oportunidades llegan y, no se tú, pero con algunas yo me he quedado más de 1 día dándole vueltas.
Sin saber si aceptar o declinar.
Y muchas veces el tiempo para pensar es un lujo del que no se dispone.
Es complicado. Te sabe mal decir NO porque nunca sabes donde va a estar la oportunidad. O quizás dices que SI y luego te arrepientes.
Yendo al grano, a mi esto me pasaba antes de conocer lo que te voy a contar hoy.
Me lo contó en parte un tío freelancer con el que hablé hace tiempo. Habitualmente tenia que aceptar o rechazar propuestas.
Es muy práctico, atiende.
Como regla general:
Por defecto a cosas sencillas decimos que SI. Nunca sabes donde pueden aparecer las oportunidades. Además diciendo que si, fortaleces las relaciones.
Y, para cosas no tan sencillas, cuando el esfuerzo de hacer algo supere el potencial beneficio de hacerlo -> NO de manual.
En caso contrario diremos SI.
Por cuantificar un poco esto:
80% de SIes -> cosas fáciles | 20% de NOes -> cosas difíciles
El truco aquí es saber calcular el potencial beneficio de la propuesta frente al coste de aceptar (coste de oportunidad).
Yo lo hago pensando en escenarios y probabilidades (como en inversión o análisis de riesgos)
1. Planteas el mejor escenario y su probabilidad.
2. Planteas el peor escenario y su probabilidad.
3. Luego dedicas tiempo a pensar en los escenarios más probables (que se situan entre el mejor y el peor caso).
El resultado de esta reflexión serán los potenciales beneficios de decir que si y sus riesgos, junto con sus probabilidades aproximadas.
Si estos beneficios superan el coste de oportunidad, la respuesta es SI.
En caso contrario, NO.
Sencillo y práctico. Analítico.
** El coste de oportunidad es a lo que renuncias al tomar una oportunidad, básicamente lo que dejas de hacer u obtener. **
Un ejemplo. Si decido ir a una evento que me ocupará dos días. El coste de oportunidad podría ser el dinero que dejo de ganar por no trabajar esos dos días.
Se entiende.
El coste de oportunidad es un concepto clave. Quizás otro día le dedico un email completo.
Estos cálculos de posibles beneficios nunca son sencillos y muchas veces son muy personales. Dependen de las prioridades de cada uno.
Otra tip que creo que funciona:
Si esa oportunidad que se te presenta te da miedo por algún motivo, seguramente sea porque está fuera de tu zona de confort.
En ese caso la respuesta adecuada seguramente sea SI.
Salir fuera de la zona de confort siempre te hace crecer.
Muchas veces lo que te aporta una experiencia ya no es tanto beneficios tangibles, contactos, etc. Algunas veces es simple crecimiento personal.
Siendo tú mismo tu mejor activo, invertir tiempo en crecer ya sea personal o profesionalmente debería ser siempre un SI.
Cuando valores lo que te aporta una experiencia para ver si te merece la pena, también tendrías que valorar ese lado de la ecuación.
Lo siguiente ya es reflexión.
Si nos vamos al resultado de aplicar esta norma de SIes y NOes:
Un punto de inflexión en la vida/carrera profesional de alguien es cuando pasa de decir (casi) siempre SI a decir (casi) siempre NO.
Cuando se empieza en un sector, con un nuevo negocio o lo que sea... el coste de oportunidad es casi nulo.
Toda oportunidad va ser potencialmente más beneficiosa.
Cuando te vas profesionalizando, tu tiempo es cada vez más productivo, más valioso.
Como resultado, tu coste de oportunidad aumenta y cada vez dices más NOes.
Lo que dejas por hacer es más valioso que esa oportunidad que te presentan.
Es importante saber reconocer ese punto de inflexión y no seguir tirando SIes para siempre.
Con esto acabo por hoy.
No tiene nada que ver con ese amigo tuyo que no sabe decir que no a nada. Por inseguridad o no saber marcar límites o yo que se...
Esto no es psicológico ni emocional, es práctico y racional.
Es como lo hago yo y creo que puede ser enormemente útil. Ya me dirás como haces tú.
Espero que estés muy tranquilo en casita que estos días ya está viniendo el frio aquí en el norte.
Como siempre, si te pareció interesante me haces un favor compartiéndolo y un favor también al que se lo compartes, gracias.
Te deseo un buen buen fin de semana.
Y unas semana siguiente con muchas propuestas para que puedas tirar SIes y NOes.
Ya nos leeemosss...
Un fuerte abrazo.
